Al verlo hoy en día, cuesta imaginar que el barrio de Patraix estuvo, en otro tiempo, casi totalmente aislado de Valencia. El canal de Favara, las tierras de cultivo y la línea ferroviaria Valencia-Utiel lo rodeaban por completo, dejando la calle Cuenca como única vía de acceso y salida. Sin embargo, todo cambió en la década de los 60: la ciudad comenzó a expandirse y la demanda inmobiliaria propició la urbanización de los campos. Hoy en día, el centro de la ciudad está a solo 15 minutos a pie, y Patraix es un barrio lleno de vida y diversidad, donde conviven vecinos de toda la vida, inmigrantes (o «expatriados», si prefieres un término más sofisticado), familias jóvenes, personas mayores y todo tipo de perfiles intermedios.
Uno de los puntos neurálgicos de la zona es la Plaza de Patraix, situada justo a la puerta de la propiedad que presentamos hoy. Se trata de una vivienda en una quinta planta que está siendo reformada; la obra es tan reciente que aún no ha concluido, motivo por el cual mostramos recreaciones virtuales en lugar de fotografías reales. No obstante, el resultado final será prácticamente idéntico a lo que muestran dichas imágenes. Se prevé que las obras terminen en aproximadamente un mes; así, una vez formalizada la compra, podrás instalarte de inmediato y disfrutar de la vida urbana.
El precio total incluirá impuestos, gastos de notaría y registro, y honorarios de agencia - aproximadamente un 15% adicional sobre el precio del inmueble.